Serendipias

Se conoce como serendipia al descubrimiento o hallazgo realizado por accidente, casualidad, inesperado y afortunado, de cosas que no se están buscando ni investigando, pero que son la solución para otro problema que se tenía.


"Pensamientos Otoñales" de Elisabet Jiménez


Ha amanecido el día gris y lluvioso, confirmando el otoño. Se va acercando el cambio, de hojas, de clima, de vestuario y hasta de humor. Ni siquiera mis deditos de los pies quieren que llegue, ahí están batallando por salir, hoy me he decidido por las manoletinas porque estaba medio lloviznando, medio queriendo asomar don Lorenzo y se están rebelando.

Para mi gusto, este cambio de estación es el peor de todos. Pasamos de los largos días soleados, tardes de siesta y noches estrelladas, a días cortos, lluviosos y grises, tardes de teléfono, mail, reuniones y noches frías.

Aunque vamos a verle algo bueno a esta estación… Las tardes de lluvia en el sofá, mantita y un buen libro que es lo que inspira. Los colores del otoño, que son maravillosos, cobres, bronces, rojizos. El arco iris de una tarde lluviosa justo antes de ponerse el sol. Sacar las botas y los pañuelos. Comprobar que los vaqueros de la temporada anterior aun caben, o incluso quedan holgados. Retomar los proyectos que dejaste aparcado cuando cayeron los 42ºC y casi se te derrite el cerebro e incluso organizarte las nuevas ideas que cuando acaba el verano parecen más viables y posibles de cara al nuevo año.

El otoño va a pasar a mi lista de favoritos








Participación en la  1 Propuesta de escritura - Cómo escribir un libro (sin morir en el intento)


Consiste en escribir un breve relato de menos de 150 palabras tomando como partida esta foto, y lo compartir en la sección de comentarios.




"Percepción" de Elisabet Jiménez
Intentaba volver sobre mis propios pasos pero cuando me di cuenta deambulaba.
No podía sacar de mi cabeza aquel día de primavera que pasamos en el merendero del mirador. En mi ensoñación, comprobé que la nieve casi me cubría las rodillas y el frío entumecía mis extremidades. ¿Cuánto llevaba vagando por la zona? ¿Cómo había llegado hasta allí? Apenas hacía unos minutos que me había separado de vosotros o al menos esa era mi percepción del tiempo. Aunque por el cansancio que acuciaba mi cuerpo y el ruido de mis tripas, parecía que llevaba días perdida.
Luces, voces y todo se oscureció.
Los párpados me pesaban, el brazo derecho ardía, la vía no estaba colocada correctamente y dolía. El insistente bip, bip, bip. Abrí los ojos y ahí estaba tú, con esos preciosos ojos marrones, tristes, preocupados. Entonces comprendí que no había estado perdida unas horas, habían pasado años.



Os dejo el enlace de la web que es muy interesante, 
http://www.comoescribirunlibro.com/








Inauguro esta nueva sección con lo que en un principio fue una frase contestada en un post a una compañera de mi grupo de lecturas, que luego se fue ampliando hasta este breve relato... Espero que os guste esta nueva parcelita de mi blog.



“El hilo virtual que nos une” de Elisabet Jiménez

Empecé a seguir el hilo virtual que me conectaba a ellos. Al principio eran simplemente caras o avatares, después con el paso de los días, las palabras comenzaron a tener corazón y alma. Me uní a través de uno de mis contactos, otro apasionado de las letras como yo. Veníamos de un grupo magnifico también, pero que empezó a desvirtuarse. Entramos con muchas ganas. Yo como devoradora de palabras que soy, me dedicaba a leer reseñas, ideas, títulos y autores que anotaba en un pequeño cuaderno que al final tuve que desechar por falta de espacio y desorganización. Pero no solo conocía sus opiniones respecto a tal o cual autor. No siempre, porque algunos siguen en su hermetismo, pero en otros casos sí vengo a reconocer un poquito del alma de la persona que está al otro lado del hilo. En cada reseña, cada opinión, cada post dejamos un poquito de nosotros y me gusta lo que estoy encontrando al otro lado de cada hilo del que se me permite tirar…. Y digo se me permite, porque no todos nos mostramos. Hay personas tímidas, que les cuesta abrirse, otras que no admiten confianza, ni la dan ni la toman. Otras sin embargo se abren como una flor al reseñar, al opinar, al debatir, al preguntar… Y en esa diversidad reside el encanto.
Encontramos reseñas largas, cortas, sencillas o muy elaboradas. Las hay impecables e implacables. Bien documentadas, trabajadas y pulcramente elaboradas o pasionales y prácticamente vomitadas porque no sabes darle forma a todo eso que te ronda. Las tenemos ilustradas y cuantificadas y así sin pensar vamos redactando y leyendo trocitos de nuestra alma. Urdiendo este entramado de momentos, palabras y recuerdos. Cada hilo un color, una persona, un sentimiento. Tejiendo esta fina red, conectando y sosteniendo emociones encontradas en cada párrafo o en cada texto. Dándole sentido a nuestro tiempo, ese que invertimos en un autor, un compañero que nos redacta con pasión una obra, un argumento. El último libro leído o que te ha venido al recuerdo, trasladándonos en el tiempo o a universos paralelos. Autores consagrados, otros con menos éxito, unos que empiezan fuerte y otros con los que no podemos. Al fin y al cabo es el reto, leer que es un placer y compartirlo con los nuestros.

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